BOSQUES PRODUCTIVOS

Un programa de recuperación de áreas degradadas será una de las iniciativas presentadas en la COP30

Una acción del Gobierno federal brasileño será presentada en Belém como parte de los esfuerzos nacionales para el cumplimiento de las metas climáticas y el fortalecimiento de la seguridad alimentaria

El programa Bosques Productivos busca responder a grandes desafíos del país, como el aumento de la oferta de alimentos y de la generación de ingresos para las familias rurales. Foto: Reproducción/INCRA
El programa Bosques Productivos busca responder a grandes desafíos del país, como el aumento de la oferta de alimentos y de la generación de ingresos para las familias rurales. Foto: Reproducción/INCRA

Por Rafaela Ferreira/COP30 Brasil

El Programa Nacional de Bosques Productivos se erige como una de las iniciativas que Brasil presentará en la COP30, a celebrarse en Belém, Pará, del 10 al 21 de noviembre. El programa está diseñado para la recuperación productiva de áreas degradadas, enmarcado en la obligatoria regularización ambiental de la agricultura familiar, contribuyendo a ampliar la capacidad de producción de alimentos saludables y de productos de la sociobiodiversidad.

Coordinado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA) y el Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA), el programa busca enfrentar desafíos nacionales tales como aumentar la oferta de alimentos y fortalecer la generación de ingresos de las familias rurales. La iniciativa también contribuye al cumplimiento de los compromisos asumidos por Brasil en el Acuerdo de París, firmado en 2015 por 195 países, que establece la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el contexto del desarrollo sostenible.

Fernanda Machiaveli, secretaria ejecutiva del MDA, subraya que el programa tiene un triple propósito del programa: la captura de carbono, la valoración de las comunidades que preservan el bosque, y la promoción de la seguridad alimentaria y la soberanía nacional. “Necesitábamos enfrentar la cuestión de la regularización de la tenencia de la tierra y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa que generara ingresos para las familias al mantener los bosques en pie. Eso fue lo que motivó la creación del programa Bosques Productivos, que promueve la restauración y recuperación de áreas alteradas o degradadas, pero de manera productiva, con base en los principios de la agricultura regenerativa”, afirma.

El público beneficiario de esta política pública está constituido por agricultores y agricultoras familiares, incluidos aquellos de asentamientos de la reforma agraria y de territorios de pueblos y comunidades tradicionales. Además de la producción de alimentos y la generación de empleo e ingresos, la iniciativa también contribuirá al cumplimiento de las metas nacionales e internacionales de lucha contra el cambio climático.

Machiaveli destaca que, durante la COP30, la idea es llevar a las propias delegaciones a conocer los proyectos, como parte de una estrategia de difusión de tecnologías. “En nuestro mutirão de acción que estamos proponiendo, uno de ellos es el de los Bosques Productivos. Es una alianza entre países que poseen bosques tropicales para la preservación de esos bosques mediante la implementación de sistemas coasociados”, explica.

Además, señala que Bosques Productivos desempeña un papel fundamental en la Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) de Brasil. Esto se debe a que la NDC brasileña contempla el Plan Nacional de Recuperación de la Vegetación Nativa (PLANAVEG), que propone ampliar y fortalecer políticas públicas, incentivos financieros, mercados, tecnologías de restauración y otras medidas necesarias para lograr la recuperación de 12 millones de hectáreas para 2030.

Producción agroalimentaria sostenible

El fundamento del programa reside en la Asistencia Técnica y Extensión Rural (ATER) para las familias beneficiadas, asociada a la producción agroalimentaria sostenible y, posteriormente, al uso de equipamientos colectivos para la formación de cadenas productivas. Otro aspecto fundamental es la línea Pronaf Floresta, que permitirá la restauración productiva con calidad y eficiencia. Las novedades de esta línea son el aumento del límite de financiación de BRL 80.000 a BRL 100.000 y la reducción de la tasa de interés del 4 % al 3 % anual.

El programa también prevé la implantación de viveros comunitarios, es decir, espacios que contarán con bancos de semillas y viveros de plántulas para uso de las familias beneficiadas. Finalmente, las Unidades Populares de Referencia Tecnológica (UPRT) tienen como propósito ser áreas de cultivo demostrativas para la práctica de las familias.

Fernanda Machiaveli recuerda que el Programa Bosques Productivos incluye diversos frentes de tecnologías sociales integradas. “Uno de ellos son las unidades de referencia de los sistemas agroforestales, donde se implementa una estructura que toda la comunidad puede visitar y utilizar para inspirarse para reproducir los sistemas agroforestales en sus propias áreas o parcelas. También existe asistencia técnica que acompaña todo este proceso. Otra tecnología presente son los viveros, con plántulas y semillas en cada comunidad, que permiten la producción del material necesario para replicar las unidades de referencia”, puntualiza.

“También estamos implementando en las comunidades la llamada Casa del Bosque, que es un espacio de formación orientado a la transmisión de conocimientos y experiencias. Además de la asistencia técnica contratada, contamos con la participación de la EMBRAPA, que acompaña todo el proceso”, añade la secretaria ejecutiva.

Inversiones

El Programa ya ha asegurado inversiones en las áreas de bosques productivos, totalizando BRL 150 millones, conforme al resultado del informe del Fondo Amazonia para el período 2025-2029, en los estados de Amazonas, Acre, Rondônia, Mato Grosso, Tocantins, Pará y Maranhão. Serán beneficiados 80 asentamientos de la reforma agraria que albergan 6 mil familias, en una superficie a recuperar de 4.600 hectáreas. Los recursos provienen del Ministerio de Desarrollo Agrario y Agricultura Familiar (MDA), del Ministerio de Medio Ambiente y Cambio Climático (MMA) y del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES).

Versión en español: Trad. Kaique Ortiz.
Revisión: Enrique Villamil.