CARTAS DE LA PRESIDENCIA

Séptima Carta de la Presidencia

29 de agosto de 2025

Estimadas amigas, estimados amigos,

En el marco de la continuidad de nuestro Mutirão global contra el cambio climático, la presidencia de Brasil de la 30.ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) presenta su séptima carta a la comunidad internacional. En esta oportunidad, se dirige al sector empresarial y al sector privado en general, fuerzas creativas y críticas para hacer frente a las tres prioridades interconectadas que la presidencia proyecta para la COP30: (1) fortalecer el multilateralismo y el régimen climático bajo la UNFCCC, (2) conectar el régimen climático con la vida real de las personas, y (3) acelerar la implementación del Acuerdo de París.

En un contexto de incertidumbre sistémica, en el que la urgencia climática interactúa con desafíos geopolíticos y socioeconómicos crecientes, hay una tendencia clara: la transición climática en curso es irreversible. En distintos sectores, varios líderes visionarios y pioneros han anticipado los cambios radicales que se avecinan y han optado por actuar, iniciando una revolución sostenible en múltiples áreas de la economía. Como señalé en mi primera carta, aquellos líderes empresariales que se anticipen a estas transformaciones radicales serán quienes prosperen al construir resiliencia y aprovechar las extraordinarias oportunidades que ofrece la transición. Hoy, convoco a todos los líderes empresariales a unirse al mundo en Belém. Formen parte de este movimiento sumándose a la movilización global hacia un futuro más próspero, resiliente y sostenible.

El papel del sector privado en la construcción de una nueva economía climática

En menos de 75 días, el mundo se reunirá en el corazón de la Amazonía brasileña, en Belém, para la COP30, un momento decisivo para transformar años de compromisos climáticos en implementación concreta. Se ha solicitado a los países que presenten, en septiembre, sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) para 2035, de manera que puedan reflejarse en el Informe de Síntesis de las NDC de 2025. Esfuerzos significativos fueron realizados para garantizar que estas conecten las negociaciones con la implementación práctica, se conviertan en instrumentos prospectivos que orienten el desarrollo y proporcionen previsibilidad al sector privado. Al aproximarnos a esta coyuntura crítica, el mensaje que deseo transmitir –  junto con el Campeón de Alto Nivel para la Acción Climática de la COP30, Dan Ioschpe –  es claro: el tiempo de actuar con urgencia es ahora. El sector privado ya ha acelerado la transición de muchas maneras significativas; sin embargo, ahora debe dar un paso al frente, no hacia atrás, aumentando su compromiso para hacer de esta transformación una realidad exponencial.

Hace treinta y tres años, la Cumbre de la Tierra de Río sentó las bases de la cooperación climática internacional, forjando una estructura notable para el consenso global. Reforzando ese régimen, el Acuerdo de París de 2015 unió a casi 200 naciones, demostrando la fuerza del multilateralismo. Sin embargo, el impacto de nuestro trabajo en los próximos 30 años dependerá de nuestra capacidad de crear las condiciones regulatorias, económicas y sociales nacionales que hagan que los objetivos del Acuerdo de París funcionen tanto para las personas como para las empresas. Más allá de las salas de negociación y los podios plenarios, la COP30 debe dar un paso decisivo de los compromisos a la implementación, alineando incentivos, fomentando la innovación y revitalizando la colaboración público-privada, transformando promesas pasadas en resultados tangibles que mejoren la vida de todas las personas.

Apoyada en tres décadas de cooperación global, esta coyuntura no representa solo un marco diplomático, sino también una oportunidad empresarial catalizadora. Creo que la COP30 puede ser la más grande plataforma mundial de soluciones climáticas transformadoras, donde las empresas – junto con otros actores – pueden moldear la economía global del futuro.

La transición climática ha configurado un nuevo orden mundial, redefiniendo el crecimiento, el empleo, la inversión y la competitividad. Como lo indica el reciente informe de Naciones Unidas "Aprovechar el momento oportuno”, solo la energía limpia atrajo más de USD 2 billones en inversiones globales el año pasado, tras haber alcanzado casi 35 millones de empleos en 2023. En Brasil, el Tesoro Nacional, las empresas y los bancos emitieron más de USD 30 mil millones en bonos verdes hasta 2024 –  todos a tasas de interés más bajas que los bonos tradicionales –  mientras que el sector de energías renovables generó más de 1,5 millones de empleos.

La COP30 será el escenario global donde converjan estas tendencias transformadoras, ofreciendo a los líderes empresariales oportunidades únicas para situarse a la vanguardia de la nueva economía. Para orientar el compromiso del sector privado en esta revolución en curso, la presidencia entrante de la COP30 está lanzando, en paralelo a las negociaciones formales, una robusta y estructurada Agenda de Acción, concebida como hoja de ruta para la acción climática colectiva.

Una vía pragmática para el liderazgo del sector privado

La Agenda de Acción Climática, lanzada por primera vez en París, fue creada para visibilizar y escalar soluciones reales de empresas, inversionistas, entidades subnacionales y la sociedad civil, sobre temas como mitigación, adaptación y financiamiento climático, con base en la oportunidad económica, la innovación tecnológica y la justicia social. Para la COP30, la Agenda de Acción sigue siendo el motor de implementación para ampliar soluciones sostenibles, pero hemos redefinido su papel con el desarrollo de un plan claro y pragmático para acelerar su impacto.

En primer lugar, estamos priorizando la implementación de compromisos existentes, guiados por los resultados del primer Balance Global (GST) entregado en la COP28. En segundo lugar, estamos mapeando y conectando iniciativas de COP anteriores, muchas lideradas por el sector privado, para identificar sinergias, cerrar brechas y desbloquear oportunidades de escala. En tercer lugar, estamos estableciendo un sistema transparente para monitorear avances, evitar duplicidades y garantizar la rendición de cuentas mediante resultados medibles, partiendo del Portal Mundial de Acción Climática de la CMNUCC (también conocido como NAZCA).

La Agenda de Acción Climática de la COP30 está estructurada en seis ejes temáticos y 30 objetivos clave, que van desde triplicar la capacidad de energías renovables y regenerar ecosistemas, hasta construir ciudades resilientes y acelerar el acceso a financiamiento sostenible e inteligencia artificial. Para cada objetivo, un Grupo de Activación reunirá iniciativas líderes, muchas provenientes de COP anteriores, para conformar lo que denominamos un “Granero de Soluciones”, una plataforma abierta de acciones climáticas reales y escalables.

También estamos creando Planes de Aceleración de Soluciones para cada iniciativa, a fin de identificar barreras y definir lo necesario para liberar su máximo impacto, ya sea mediante ajustes normativos, alianzas o financiamiento. El objetivo es pasar de la visibilidad a la viabilidad, garantizando que estos esfuerzos se extiendan mucho más allá de la COP30 hacia la próxima década.

Para materializar plenamente el potencial de la Agenda de Acción Climática, la presidencia entrante de la COP30 concibe al sector privado no solo como beneficiario de la transición climática, sino como socio indispensable en su implementación. Esto implica evaluar riesgos relacionados con el clima, adoptar planes de transición creíbles y posicionarse para interactuar de manera significativa con países e inversionistas en materia de políticas, financiamiento y ejecución. A medida que los gobiernos diseñan NDC que fortalezcan la resiliencia, impulsen el desarrollo sostenible y generen beneficios compartidos a largo plazo, las empresas deben estar preparadas para actuar como coarquitectas de esta transformación e implementadoras de su visión. Es a través de esta alineación que la colaboración público-privada puede alcanzar la escala y la urgencia que la crisis climática demanda.

La acción climática como la gran oportunidad empresarial de nuestro tiempo

La participación del sector privado es vital; y la oportunidad es histórica. Organizaciones líderes como WBCSD, SBCOP, We Mean Business, ICC y PRI lo han comprendido desde hace tiempo, moldeando la conversación global y promoviendo la ambición climática en múltiples industrias. La transición hacia una economía baja en carbono y resiliente al clima es uno de los mayores motores de innovación y crecimiento de la historia. Desde la energía limpia y la agricultura regenerativa hasta las cadenas de suministro circulares y las soluciones basadas en la naturaleza, las fronteras de los negocios sostenibles se expanden de manera exponencial –  y con ellas, la oportunidad. La tecnología y la innovación se utilizan hoy a tal escala que los costos de la transición disminuyen rápidamente tanto en el Norte como en el Sur global.

Es importante destacar que muchas de las soluciones más prometedoras están surgiendo en diferentes partes del mundo. Ante el alto costo de las tecnologías extranjeras y los impactos más severos del cambio climático, los países en desarrollo, por ejemplo, están forjando sus propias soluciones climáticas, con potencial de convertirse en referentes globales, especialmente gracias al fuerte compromiso del sector privado. En la COP30, mostraremos estas innovaciones locales que podrían acelerar la cooperación internacional en torno a ellas, como un motor clave del progreso climático global.

Una nueva era de entrega climática colectiva

En Belém, el sector privado tendrá una oportunidad sin precedentes para liderar al mundo con rapidez y escala. Convocamos a las empresas a asistir y participar con soluciones creíbles, alianzas, inversiones e ideas.

La Agenda de Acción Climática es la plataforma donde la política se encuentra con la práctica. Conecta los resultados negociados con la economía real. Es el espacio en el que podemos concretar nuestras ambiciones globales mediante la implementación local. La agenda está diseñada para ser inclusiva, transparente y operativa, con una plataforma digital que garantiza que el mundo pueda ver soluciones en acción y donde el impulso se traduzca en resultados medibles.

La COP30 marca un punto de inflexión: pasar de los textos negociados a la implementación, de la visión a los resultados. Belém estará lista, y el mundo la estará mirando. Ahora debemos cumplir con los avances que hemos prometido. Invitamos al sector privado, a directores ejecutivos, inversionistas, innovadores y emprendedores a sumarse. Vengan a Belém, compartan y vean soluciones, colaboren y contribuyan. Las empresas pueden mostrar al mundo cómo se ejerce el liderazgo climático.

Reconocemos que viajar a Belém implica desafíos logísticos. Pero precisamente este es el momento para que el sector privado podría marcar el camino y demostrar que el liderazgo climático significa involucrarse con el mundo real. La Amazonia es símbolo de la urgencia planetaria y hogar de pueblos cuyas vidas representan tanto la primera línea de la crisis climática como el corazón de sus soluciones. Venir a Belém es una oportunidad para arremangarse, escuchar, aprender y unirse al espíritu colaborativo del Mutirão global. Estas conversaciones críticas deben tener lugar no solo donde sea fácil, sino donde más importa.

Este es el espacio donde se forja la credibilidad y donde el compromiso se convierte en acción. La COP30 ofrecerá múltiples oportunidades para que las empresas se involucren a lo largo de todo el proceso, pero Belém será el epicentro donde se reúna esta movilización global. Será donde el impulso adquiera sentido. Será donde el diálogo se transforme en resultados.

Ahora es el momento de la acción, cuando la crisis se convierte en oportunidad. Ahora es el momento en que comenzamos a cambiar de manera decisiva, por elección y juntos.

Ahora es el momento de la acción, cuando la crisis se convierte en oportunidad. Ahora es el momento en que comenzamos a cambiar de manera decisiva, por elección y juntos.

André Aranha Corrêa do Lago
Presidente designado de la COP30