La Presidencia de la COP30 debate Hojas de Ruta y Acelerador Global de Implementación en Copenhague
Celebrada anualmente en la capital danesa, la reunión ministerial fue el último encuentro de alto nivel antes de las negociaciones de junio de la CMNUCC en Bonn

Representantes de cerca de 40 países participaron esta semana en la Ministerial del Clima de Copenhague, en Dinamarca, el último encuentro de alto nivel antes de las sesiones de junio de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) en Bonn, Alemania. La Presidencia de la COP30 presentó actualizaciones sobre el desarrollo de sus hojas de ruta y, junto con la Presidencia de la COP31, presentó la propuesta para el Acelerador Global de Implementación.
“Tenemos las herramientas, las tecnologías y sabemos qué se necesita hacer para evitar que la temperatura supere el límite de 1,5°C. Pero necesitamos hacer mucho más y mucho más rápido. Necesitamos recursos y transferencia de tecnología. Todo esto será abordado en las Hojas de Ruta sobre combustibles fósiles combustibles fósiles y deforestación”, afirmó el presidente de la COP30, André Corrêa do Lago.
Las dos hojas de ruta, explicó el embajador, ayudarán a los países a identificar formas de avanzar en la transición que deje atrás los combustibles fósiles en los sistemas energéticos y detener e invertir los procesos de deforestación y degradación forestal de aquí a 2030, tal como se acordó en la COP28 en Dubái en 2023. Se recibieron más de 440 contribuciones para los documentos en respuesta a la consulta realizada entre febrero y abril.
“La Presidencia de la COP30 está haciendo todo lo posible para aportar la mejor información disponible y garantizar que los debates sobre deforestación y combustibles fósiles estén respaldados por la evidencia más sólida posible. Esto ayudará a asegurar que las rutas definidas sean viables y capaces de acelerar la acción climática”, añadió el presidente de la COP30.
La delegación brasileña estuvo encabezada por Corrêa do Lago, la CEO de la COP30 Ana Toni y la embajadora Liliam Chagas, directora de Clima de la Secretaría de Clima, Energía y Medio Ambiente del Ministerio de Relaciones Exteriores. Durante los dos días de sesiones también se abordaron temas como la implementación de las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés), el futuro del régimen climático y la adaptación a los impactos del cambio climático.
Acelerador Global de Implementación
En otro panel, Ana Toni presentó la propuesta preliminar para el Acelerador Global de Implementación, un mecanismo cooperativo y voluntario cuya creación fue acordada en la Decisión “Mutirão” de la COP30. La iniciativa está siendo desarrollada por Brasil, como Presidencia de la COP30, junto con Türkiye y Australia, copresidentes de la COP31, y será presentada en la conferencia climática de este año, en noviembre.
“El Acelerador debe servir como un mecanismo para impulsar soluciones de la Agenda de Acción con el mayor potencial para desencadenar puntos de inflexión positivos y generar efectos en cadena”, afirmó Ana Toni. “La propuesta es acelerar soluciones —como tecnologías, procedimientos y metodologías— incluidas en los Planes para Acelerar Soluciones en las diferentes iniciativas y objetivos de la Agenda de Acción.”
La idea, que seguirá siendo debatida en Bonn y en reuniones posteriores, es que un panel independiente de expertos preseleccione entre 10 y 15 soluciones de la Agenda de Acción de acuerdo con criterios que serán definidos por las Presidencias de las COP. Esa lista sería enviada a un consejo, que elegiría entre tres y cinco soluciones por año para ser aceleradas.
“El Acelerador complementará los muchos otros mecanismos esenciales del ecosistema de implementación”, afirmó la CEO. “Su valor agregado es que se enfocará exclusivamente en soluciones con potencial de escalar y generar efectos en cadena mediante tecnologías exponenciales de alto impacto.”
Régimen climático
La Ministerial del Clima de Copenhague ha sido organizada durante los últimos cinco años por el gobierno danés como una oportunidad para avanzar temas que serán centrales en Bonn y en la COP, además de debatir el multilateralismo climático y su rumbo futuro. La embajadora Liliam Chagas destacó dos puntos clave planteados por los países:
“Existe la percepción de que las negociaciones se han vuelto demasiado amplias, abordando muchos temas diferentes, y que deben enfocarse en aquello que realmente ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, señaló. “Una segunda percepción fue la confirmación de que el régimen está atravesando una fase de transición: de la negociación y los compromisos hacia la implementación de lo que ya ha sido acordado.”
Según la diplomática, diez años después del Acuerdo de París, los países continúan manteniendo y reforzando sus compromisos de desarrollar políticas climáticas, planes nacionales de adaptación y de alinear los flujos financieros globales con la transición hacia una economía baja en carbono. Estas ideas, afirmó, están convergiendo hacia una simplificación del régimen climático.
“Hay un movimiento para que las negociaciones sean más enfocadas y mejor organizadas, de modo que los países puedan concentrarse en avanzar en estas áreas”, concluyó.
