Día Internacional de la Mujer

El Plan de acción de Belém sobre el género pone a las mujeres en el centro de la acción climática

Adoptado por las Partes durante la COP30 en Brasil, el Plan de acción de Belém sobre el género integra la igualdad de género en las políticas climáticas globales y destaca el papel de las mujeres en la lucha contra el cambio climático

Un grupo multicultural de mujeres durante la COP30 en Belém, en noviembre de 2025. Foto: Hermes Caruzo/COP30
Un grupo multicultural de mujeres durante la COP30 en Belém, en noviembre de 2025. Foto: Hermes Caruzo/COP30

Texto: Leandro Molina / COP30

La adopción del Plan de acción de Belém sobre el género fue uno de los principales resultados de la COP30, celebrada en noviembre de 2025 en la ciudad de Belém, capital del estado de Pará, en Brasil. El documento establece una serie de acciones para fortalecer la participación de las mujeres, ampliar los datos y la evidencia, movilizar financiamiento y promover tecnologías que integren la igualdad de género en las políticas climáticas y orienten las acciones de los países en los próximos años.

El plan reconoce que la crisis climática tiene impactos sociales diferenciados y que las mujeres y las niñas suelen estar entre las más afectadas por los eventos extremos, la inseguridad alimentaria, el desplazamiento y el aumento de la carga del trabajo doméstico y de cuidados. Al mismo tiempo, destaca el papel fundamental de las mujeres en la adaptación al clima, la gestión de los recursos naturales y la construcción de soluciones sostenibles para las comunidades.

El Día Internacional de la Mujer, celebrado el 8 de marzo, tiene su origen en luchas históricas por los derechos, la participación política y la igualdad de oportunidades. Al vincular este hito con el Plan de acción de Belém sobre el género, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) hace un llamado a los gobiernos, a las entidades de las Naciones Unidas, a la sociedad civil y a otros actores relevantes a trabajar colectivamente para fortalecer políticas y acciones climáticas con perspectiva de género, desde el ámbito global hasta el nivel local.

En muchas regiones del mundo, eventos extremos como las sequías, las inundaciones y la pérdida de biodiversidad pueden afectar de manera desproporcionada actividades en las que las mujeres desempeñan un papel central, como la producción de alimentos, el cuidado de la familia y la gestión comunitaria de los recursos naturales. Por esta razón, las organizaciones internacionales y los gobiernos han señalado cada vez más que las políticas climáticas deben tener en cuenta estas realidades.

En el Día Internacional de la Mujer, la embajadora Liliam Chagas, directora del Departamento de Clima del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, destaca que la crisis climática afecta de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, especialmente en los países más vulnerables a sus impactos. Foto: Tânia Rêgo / Agência Brasil
En el Día Internacional de la Mujer, la embajadora Liliam Chagas, directora del Departamento de Clima del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, destaca que la crisis climática afecta de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, especialmente en los países más vulnerables a sus impactos. Foto: Tânia Rêgo / Agência Brasil

Conclamação à comunidade internacional

La embajadora Liliam Chagas, directora del Departamento de Clima del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (MRE), destacó en este Día Internacional de la Mujer que el cambio climático tiene impactos desproporcionados sobre las mujeres.

“El aumento de las temperaturas globales provocado por el cambio climático tiene un impacto más severo en la vida de las mujeres y las niñas, especialmente de aquellas que viven en países vulnerables. Profundiza las desigualdades y afecta directamente ámbitos como la salud, la educación y la seguridad”, afirmó la embajadora.

Liliam señaló que la comunidad internacional ha estado buscando respuestas a este escenario mediante acuerdos climáticos. “En Belém, en el estado de Pará, Brasil, uno de los resultados más importantes alcanzados en la COP30 fue la adopción del Plan de acción de Belém sobre el género”, explicó.

Según la diplomática, entre las medidas incluidas en el plan se encuentra el estímulo a que los gobiernos produzcan datos sobre los impactos del cambio climático en la vida de las mujeres y las niñas, así como medidas para protegerlas de la violencia. “Este tipo de información permitirá elaborar políticas más eficaces”, enfatizó.

La embajadora también señaló que Brasil pretende avanzar en la implementación de estas iniciativas y reafirmó el compromiso del país con políticas climáticas con perspectiva de género.

“Brasil está decidido a implementar estos compromisos y a garantizar que las políticas climáticas sigan siendo sensibles a las cuestiones de género. Hacemos un llamado a la comunidad internacional a proteger el clima y el derecho fundamental de las mujeres y las niñas a una vida saludable”, concluyó.

El plan adoptado en la COP30 establece metas y acciones concretas para los países. El documento organiza sus directrices en varias áreas de acción, entre ellas el fortalecimiento de capacidades, la generación de conocimiento, la participación equilibrada de género en las negociaciones climáticas, la implementación de políticas públicas sensibles a las desigualdades y mecanismos de seguimiento y rendición de cuentas.

Entre las medidas se encuentran la ampliación de la participación de las mujeres en las delegaciones nacionales y en los espacios de toma de decisiones sobre el clima, el apoyo a iniciativas lideradas por mujeres, la producción de datos que evidencien los impactos climáticos diferenciados y la promoción de programas de formación para negociadores y especialistas en el área.

El plan también refuerza la necesidad de garantizar financiamiento y apoyo técnico para acciones climáticas que tengan en cuenta las desigualdades estructurales dentro de las sociedades. En este sentido, la propuesta busca ampliar las oportunidades para las mujeres, especialmente para aquellas que pertenecen a grupos históricamente marginados, como los pueblos indígenas, las comunidades rurales, las personas afrodescendientes y las defensoras del medio ambiente.


Justicia climática, inclusión y participación de las mujeres en las decisiones globales

Marcele Oliveira destacó la diversidad del encuentro y el papel de la juventud en la construcción de respuestas frente a la crisis climática. Según ella, se lograron avances importantes en las negociaciones internacionales.

“Celebramos el reconocimiento de los datos desagregados por raza, género y territorio, así como la inclusión de la palabra ‘afrodescendientes’ en la decisión, pero entendemos que aún queda mucho por hacer”, afirmó.

La joven campeona climática también vinculó el debate climático con las luchas históricas de las mujeres por los derechos y la igualdad.

“La lucha de las mujeres por mejores condiciones laborales, igualdad salarial y el derecho al voto, que dio origen al 8 de marzo, sigue viva en nosotras. En todo el mundo estamos construyendo soluciones y resiliencia que refuerzan el llamado a la adaptación climática y a una transición justa frente al agravamiento de los impactos climáticos”, añadió.

Mujeres de 46 países reunidas en Belém enviaron un mensaje claro: la justicia climática también es igualdad de género. “La lucha del 8 de marzo sigue viva frente a la crisis climática”, afirma Marcele Oliveira, joven campeona climática de la COP30. Foto: Aline Massuca / COP30
Mujeres de 46 países reunidas en Belém enviaron un mensaje claro: la justicia climática también es igualdad de género. “La lucha del 8 de marzo sigue viva frente a la crisis climática”, afirma Marcele Oliveira, joven campeona climática de la COP30. Foto: Aline Massuca / COP30

Datos recientes refuerzan la urgencia de esta agenda. Según un informe de ONU Mujeres (2024), para 2050 más de 158 millones de mujeres y niñas podrían verse empujadas a la pobreza debido al cambio climático, mientras que alrededor de 236 millones podrían enfrentar inseguridad alimentaria.

En este contexto, Marcele Oliveira subrayó que la movilización debe ser inmediata y sostenida. “Por lo tanto, el momento de actuar sigue siendo hoy, ahora mismo”, instó.

Con una duración de casi una década, el Plan de acción de Belém sobre el género establece un cronograma de implementación con diversas actividades y resultados esperados, así como mecanismos internacionales de seguimiento y una revisión de medio término durante el período.

El plan también vincula la agenda climática con cuestiones como la seguridad alimentaria, la salud, la migración climática, la desigualdad económica y la violencia de género. Reafirma que las respuestas efectivas al calentamiento global deben tener en cuenta estas dimensiones sociales, un avance que negociadores y expertos consideran significativo en la gobernanza climática internacional, al consolidar la comprensión de que las políticas climáticas eficaces también dependen de la promoción de la igualdad.

Abordar este tema en el Día Internacional de la Mujer también contribuye a destacar el papel de las mujeres en la protección del medio ambiente. En muchas partes del mundo, las mujeres están en la primera línea de iniciativas relacionadas con la conservación, la agricultura sostenible, la defensa de los territorios y la movilización comunitaria en la lucha contra el cambio climático.

Acceda al Plan de acción de Belém sobre el género aquí

Versión en español: Trad. Rafael Campos / COP30