Implementación
La COP30 marcó el inicio de una nueva etapa centrada en la implementación de los resultados del primer Balance Mundial. Además de las decisiones negociadas por las Partes, la Agenda de Acción reunió a gobiernos, ciudades, empresas, instituciones financieras, sociedad civil, Pueblos Indígenas y una amplia diversidad de actores para impulsar la acción climática en distintos sectores.
Entre los principales avances en la implementación se destacan:
Acelerador Global para la Implementación: lanzado como una iniciativa voluntaria de cooperación entre las Presidencias de la COP30 y la COP31 para apoyar a los países en la implementación de sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y sus Planes Nacionales de Adaptación (NAP), en coordinación con la Agenda de Acción.
Planes nacionales para el clima: al cierre de la COP30, las Partes habían presentado 122 Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) y los países en desarrollo habían presentado 72 Planes Nacionales de Adaptación (NAP), fortaleciendo el próximo ciclo de implementación del Acuerdo de París.
Planes de Aceleración de Soluciones (PAS): se presentaron más de 120 iniciativas de implementación organizadas en seis áreas temáticas: transición energética, conservación de bosques, restauración de paisajes, resiliencia al calor extremo, clima y salud, y plataformas nacionales de financiamiento climático.
Entre estas iniciativas destacan:
la Utilities for Net Zero Alliance (UNEZA), que anunció nuevas inversiones para acelerar la transición energética, con énfasis en la expansión y modernización de las redes eléctricas;
el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (TFFF), orientado a proporcionar financiamiento de largo plazo para la conservación de los bosques tropicales mediante mecanismos de financiamiento combinado (blended finance);
el Acelerador RAIZ, creado para apoyar la restauración de ecosistemas a gran escala y movilizar inversión privada;
la iniciativa Beat the Heat / Mutirão Contra el Calor Extremo, desarrollada en alianza con el PNUMA, para ampliar la cooperación internacional en soluciones de enfriamiento sostenible y fortalecer la resiliencia de las ciudades frente al calor extremo;
el Plan de Acción de Salud de Belém, que fortalece la cooperación internacional en la agenda de clima y salud;
y la iniciativa Plataformas de Países (Country Platforms), creada para apoyar la coordinación y la implementación de estrategias nacionales de financiamiento climático.
En conjunto, estas iniciativas muestran cómo los resultados del primer Balance Mundial comienzan a traducirse en acciones concretas, complementando el proceso formal de la UNFCCC mediante la cooperación entre gobiernos y una amplia red de actores de la sociedad.
