Presidencia de la COP30 presenta trayectorias que podrían movilizar más de US$ 1,3 billones al año en financiamiento climático para los países en desarrollo
En la decisión del Mutirão Global de la COP30, las Partes decidieron “avanzar urgentemente en acciones que permitan aumentar el financiamiento climático para los países en desarrollo, procedente de todas las fuentes públicas y privadas, hasta al menos US$ 1,3 billones anuales para 2035”. La Hoja de Ruta y el nuevo informe pueden servir de referencia para esta etapa de implementación acelerada

ANTALYA, 8 de noviembre de 2026 — La Presidencia de la COP30 presentó el informe Implementación de la Hoja de Ruta de Bakú a Belém hacia US$ 1,3 billones, que muestra que trayectorias financieras concretas e intervenciones de política pública podrían elevar el financiamiento climático para los países en desarrollo hasta situarlo entre US$ 1,27 y US$ 1,41 billones anuales para 2035. El informe da continuidad a la Hoja de Ruta de Bakú a Belém hacia US$ 1,3 billones, que las Presidencias de la COP29 y la COP30 presentaron conjuntamente en noviembre de 2025.
El informe de 2026 muestra que la meta mundial de financiamiento está al alcance si los gobiernos, las instituciones financieras y los inversionistas adoptan las medidas necesarias. Se centra en seis fuentes (financiamiento concesional, inversiones privadas, cooperación Sur-Sur, canalización de derechos especiales de giro, mecanismos innovadores y mercados de carbono) que, en conjunto, contribuyen a la meta de US$ 1,3 billones. Si se mantienen las tendencias actuales, el financiamiento climático internacional solo alcanzaría entre US$ 458.000 millones y US$ 461.000 millones al año para 2035.
La Hoja de Ruta de Bakú a Belém hacia US$ 1,3 billones, de 2025, estableció cinco frentes de acción interconectados para ampliar el financiamiento climático (Recomponer; Reequilibrar; Redirigir; Reestructurar; Reconfigurar), con más de 75 medidas sugeridas. También señaló la necesidad de contar con más evidencia sobre estimaciones concretas de cómo las distintas fuentes de financiamiento podrían contribuir a la meta de al menos US$ 1,3 billones.
En la decisión del Mutirão Global de la COP30, las Partes decidieron “avanzar urgentemente en acciones que permitan aumentar el financiamiento climático para los países en desarrollo, procedente de todas las fuentes públicas y privadas, hasta al menos US$ 1,3 billones anuales para 2035”. La Hoja de Ruta y el nuevo informe pueden servir de referencia para esta etapa de implementación acelerada.
Un nuevo marco para coordinar acciones y medir resultados
Para apoyar la implementación de la Hoja de Ruta de 2025, el informe también presenta el Marco de Implementación 5x5, elaborado junto con el Grupo Independiente de Expertos de Alto Nivel sobre Financiamiento Climático, que vincula los cinco frentes de acción financieros de la Hoja de Ruta con las grandes prioridades de inversión. El marco se articula en torno a tres pilares que se refuerzan mutuamente: inversión liderada por los países; coaliciones para acelerar transiciones clave; y movilización de las distintas fuentes de capital para alcanzar los US$ 1,3 billones.
Para facilitar el seguimiento de la Hoja de Ruta, el informe presenta la Brújula de Acción en Financiamiento Climático (Climate Finance Action Compass), que actualiza herramientas de la Climate Policy Initiative (CPI) para apoyar el monitoreo periódico del progreso en todo el sistema internacional de financiamiento climático. La herramienta examina cuatro dimensiones (Escala, Velocidad, Alcance e Impacto) para evaluar si el financiamiento crece con la rapidez y en la escala necesarias, si llega a los países y sectores que más lo necesitan y si se traduce en resultados medibles en materia de clima y desarrollo.
El enfoque busca aprovechar mejor la información ya disponible y construir un entendimiento común sobre dónde se están produciendo avances y dónde se requieren intervenciones adicionales.
De Bakú y Belém a Antalya: financiar la agenda de implementación
El informe se publica en un momento en que la comunidad internacional se prepara para iniciar el segundo Balance Mundial del Acuerdo de París en la COP31, en Antalya, Turquía. También se vincula con las dos Hojas de Ruta internacionales publicadas recientemente por la Presidencia de la COP30: una sobre la transición que deje atrás los combustibles fósiles en los sistemas energéticos y otra sobre cómo detener e invertir los procesos de deforestación y degradación forestal de aquí a 2030. En conjunto, los tres documentos abordan dimensiones complementarias de la implementación climática mundial.
En el prólogo del informe, el presidente de la COP30, embajador André Corrêa do Lago, escribe que "la evidencia existe, los instrumentos son conocidos", y subraya que los gobiernos, los bancos centrales, los bancos de desarrollo y los inversionistas ya disponen de muchas de las herramientas necesarias para actuar.
La Presidencia hace un llamado a una mayor cooperación dentro y fuera de la Convención sobre el Clima de la ONU, para conectar el trabajo de gobiernos, instituciones financieras multilaterales, organismos reguladores, inversionistas y sociedad civil en el espíritu del Mutirão Global lanzado en Belém.
Consulte el informe completo: Presidencia de la COP30 – Implementación de la Hoja de Ruta de Bakú a Belém hacia US$ 1,3 billones
